El verano ya está aquí y parece que apretará y mucho estos meses. En la calle las temperaturas rondarán los 40° y la opción de estar en casa se torna la mejor. Por eso en nuestro blog de hoy os taremos unos consejos para que refrescar tu casa no incremente tu factura a final de mes.

  1. Baja las persianas

El truco por excelencia. Tenerlas bajadas cuando el sol está pegando fuerte hará que sus rayos no entren dentro de la casa y, por ende, no te la caliente. Obviamente las ventanas también tienes que permanecer cerradas para que el aire caliente no convierta tus habitaciones en invernaderos. Con este sencillo gesto la temperatura puede bajar en torno a 6°C.

  1. Ventila durante la noche

Cuanto más bajo está el sol, menos calor hace. Por lo tanto, es durante la noche cuando la temperatura roza los números más bajos del día. Es ahí cuando hay que aprovechar para abrir ventanas y persianas para que el aire entre y forme una corriente agradable que ayude a dormir.

  1. Puertas abiertas por la noche… cerradas durante el día

Si cierras las puertas de las habitaciones que no se usan harás que el frescor se quede en aquellas que sí utilizas. Los burletes son una buena opción ya que mejoran el aislamiento y ganas en eficiencia.

  1. Pon tu casa a punto

Cuando llega el verano la ropa de invierno la guardas para el año que viene. Haz lo mismo con tu casa. Fuera alfombras que guardan el calor. Cambia la ropa de cama de invierno y pon unas sábanas de algodón que transpiran muy bien y mantienen la frescura. A la hora de decorar utiliza colores claros, que además de tener la sensación de que refrescan, absorben menos calor y dejará la casa más fresca.

  1. Usa bien los electrodomésticos

Si cocinas que sea evitando horno y la vitrocerámica/fogones. Desprenden muchísimo calor que costará desprenderse de él. Si no queda más remedio, usa la campana para sacar el aire caliente hacia afuera. Haz lo mismo con el extractor del baño mientras te duchas. Otros electrodomésticos que desprender mucho calor son el lavavajillas y la lavadora. Si puedes, ponlos durante la noche.

  1. Renueva las bombillas

¿Sabías que las bombillas incandescentes gastan el 90% de su energía en el calor que emiten? Pues todo ese calor va directo a tus habitaciones. Cámbialas por luces LED o de bajo consumo que apenas calientan y, además, ahorrarás en la factura de la luz.

  1. Riega las plantas… y la ventana

Si tienes un patio, una terraza, un balcón o un porche aprovecha para mojar el suelo de noche. Y es que durante el día se acumula el calor en el suelo y con este sencillo gesto aliviarás este calor. Además, el aire que venga desde ahí será más frío que si el suelo desprende calor. Si simplemente tienes una ventana, coloca plantas y riégalas por la noche para conseguir la misma sensación de frescor.

  1. Piensa en ti.

Lleva ropa fresca, mantente hidratado, bebe refrescos bien fríos, ten un abanico a mano, intenta no llevar prendas muy oscuras (mantienen mejor el calor que los colores pálidos y claros) y, sobre todo, intenta no hacer grandes esfuerzos físicos cuando el calor aprieta.

Si sigues estos pasos tendrás una casa fresca sin necesidad de gastar una fortuna en aire acondicionado. Si eres de los afortunados que tiene piscina en casa, siempre existe la posibilidad de darse un bañito antes de dormir, y quitarse el calor de golpe.

Y si estás pensando en cambiar de casa, ya sabes que en VOhome te ayudamos a encontrar ese hogar ideal donde poner estos consejos en práctica. Ven a visitarnos a cualquiera de nuestras oficinas o entra en nuestra página web para más información.

#SencillamenteHogar